Capacitarse en estas habilidades transversales puede marcar la diferencia tanto para los colaboradores como para la evolución de las organizaciones.
Aunque parezca paradójico, conforme avanza la digitalización de las tareas las habilidades humanas se vuelven cada vez más estratégicas tanto para las personas como para las empresas. A las primeras les mejora su empleabilidad, y a las segundas les permite crecer e innovar.
Pero surge una pregunta clave: ¿cómo se entrenan realmente estas habilidades? Su desarrollo requiere un enfoque diferente al de la capacitación tradicional: no alcanza con transmitir contenidos teóricos; es necesario entrenar comportamientos.
En esa línea, el Programa Templar, de ManpowerGroup y del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP), propone un modelo de entrenamiento enfocado en el desarrollo de competencias transversales a través de la práctica, la reflexión y la metodología de coaching.
El diferencial está en el enfoque: no se trata de un curso, sino de un entrenamiento en el que cada participante pone en práctica su capacidad para resolver problemas laborales, incorporar nuevas estrategias y reflexionar sobre sus prácticas actuales.
Habilidades clave
El programa aborda competencias transversales críticas para el mundo del trabajo actual. Entre ellas: aprendizaje permanente, comunicación, resiliencia, trabajo colaborativo, conciencia social, orientación a objetivos, pensamiento crítico y creatividad e innovación.
Estas habilidades permiten a las organizaciones adaptarse a contextos cambiantes, gestionar la incertidumbre y sostener culturas más ágiles y colaborativas.
Para poder abordar esta capacitación, los participantes deben cursar las cinco semanas que dura el curso, y estar dispuestos a dedicarle unas 5 horas semanales, totalizando 20 horas de entrenamiento. Esto es fundamental, porque el desarrollo de habilidades blandas exige involucramiento activo.
El entrenamiento es guiado por tutores de ManpowerGroup, con formación y experiencia en desarrollo de habilidades humanas. Ellos acompañan el proceso y brindan feedback permanente.
Un detalle importante: este programa es accesible para todos, ya que puede realizarse en diferentes modalidades: a distancia, semi-presencial o presencial. Además, de este modo se adapta a las necesidades de las organizaciones que quieren brindar este curso a sus colaboradores.
Estos datos reflejan que el entrenamiento en habilidades blandas no solo genera valor individual, sino también organizacional.
Inversión estratégica
Aquellas empresas que aún dudan sobre si vale la pena invertir en programas de desarrollo de habilidades blandas, desde Manpower les aseguramos que con estas capacitaciones pueden lograr:
- Equipos más autónomos
- Mejor clima laboral
- Liderazgos más conscientes
- Mayor capacidad de adaptación
- Mejores resultados sostenidos
Nuestros resultados:
- 244 grupos de Templar ejecutados en 2025
- Más de 3.500 personas entrenadas durante el último año
- Más de 7 años de ejecuciones ininterrumpidas (desde 2017)
- Presencia en los 19 departamentos de Uruguay
Templar es una decisión estratégica que impacta directamente en la productividad, la cultura y la sostenibilidad del negocio, por eso debe ser acompañado por la alta dirección para que pueda cascadear hacia todos los equipos.
Las organizaciones que entienden que la ventaja competitiva está en las personas no dudan en fortalecer las propuestas de entrenamientos estructurados, medibles y alineados con sus objetivos estratégicos.
Porque, en definitiva, la tecnología puede optimizar procesos, pero son las personas —con sus competencias humanas bien desarrolladas— las que impulsan el crecimiento tanto de las organizaciones como de cada colaborador.