Cómo mejorar tu perfil de LinkedIn

2 min de lectura

Publicado el 12/01/26

ManpowerGroup Uruguay
ManpowerGroup Uruguay

En un mercado competitivo, lograr que te miren ya es un gran primer paso: tener una buena presencia en esta red social es clave para encontrar un nuevo trabajo.

LinkedIn se convirtió en mucho más que un CV online. Hoy es el principal espacio donde los selectores buscan, comparan y validan talento. En muchos casos, el primer contacto con un candidato no es una entrevista, sino un vistazo rápido al perfil. Por eso, optimizarlo no es una cuestión estética, sino estratégica.

El titular: mucho más que tu puesto actual

El titular es uno de los campos más importantes del perfil y, sin embargo, uno de los más desaprovechados. Muchos profesionales lo limitan a su cargo actual, cuando en realidad es un espacio clave para mostrar valor.

Los selectores buscan palabras clave. Incluir especialidades, tecnologías, industrias o tipo de impacto que generas aumenta las chances de aparecer en las búsquedas. Un buen titular combina rol, expertise y foco, sin caer en frases genéricas.

La sección “Acerca de”: contar quién eres y qué ofreces

El resumen es tu oportunidad para humanizar el perfil. Lo ideal es que explique, en pocas líneas, qué haces, qué te motiva y en qué tipo de desafíos aportas más valor.

Un selector que lee esta sección busca entender rápidamente si tu perfil encaja con lo que está necesitando. Claridad, lenguaje simple y foco en resultados hacen la diferencia.

Experiencia: menos tareas, más impacto

Uno de los errores más comunes es describir los roles como una lista de responsabilidades. A los selectores les interesa más el impacto que las tareas.

Contar logros concretos, proyectos relevantes, mejoras implementadas o resultados medibles ayuda a que el perfil se destaque.

Palabras clave y visibilidad

LinkedIn funciona, en gran parte, como un buscador. Usar las palabras clave correctas en el perfil —roles, herramientas, metodologías, industrias— es fundamental para aparecer en las búsquedas de los selectores.

Estas palabras deben estar integradas de manera natural en el titular, el resumen y la experiencia. No se trata de repetir términos sin sentido, sino de hablar el mismo idioma que el mercado laboral.

Actividades que suman

No es necesario publicar todos los días para ser visible, pero sí mostrar cierta actividad. Comentar, compartir contenido relevante o dar una opinión profesional ayuda a que tu perfil se mantenga activo y muestre interés genuino por tu área.

Los selectores valoran ver perfiles vivos, no solo CVs estáticos. La actividad comunica curiosidad, actualización y compromiso con el propio desarrollo profesional.

Recomendaciones y validaciones

Las recomendaciones siguen siendo un elemento de peso. Funcionan como referencias públicas y generan confianza. Pedirlas a exjefes, colegas o clientes puede marcar la diferencia, sobre todo en perfiles senior.

Las validaciones de habilidades no son determinantes por sí solas, pero suman cuando están alineadas con el foco del perfil.

Ajustes simples que mejoran mucho

Una foto profesional, un banner que refuerce tu especialidad, la ubicación actualizada y la opción “Open to work” bien configurada son detalles que influyen más de lo que parece.

No se trata de construir un personaje, sino de mostrarte de manera clara y profesional.

Recuerda: mejorar el perfil de LinkedIn no es un ejercicio de vanidad, sino de posicionamiento. Es entender que los selectores tienen poco tiempo y buscan señales rápidas de encaje.

Un perfil bien trabajado no garantiza una oferta, pero sí aumenta las chances de que alguien se detenga, lea y decida contactarte.