Agentes de IA: qué impacto tendrán en los equipos de trabajo

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Publicado el 19/08/26

ManpowerGroup Uruguay
ManpowerGroup Uruguay

Para las organizaciones, esta etapa de la IA plantea un nuevo desafío: redefinir cómo se distribuyen las tareas, qué habilidades necesitan los equipos y cuál será el verdadero rol de las personas.

Durante los últimos años, la conversación sobre inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral estuvo concentrada principalmente en los copilotos: herramientas que ayudan a redactar, analizar información, programar o resumir documentos. Ahora comienza a tomar fuerza una nueva generación de soluciones: los agentes de IA.

¿De qué se trata? A diferencia de una herramienta tradicional, un agente puede recibir un objetivo, interpretar información, tomar determinadas decisiones y ejecutar una serie de acciones para alcanzar un resultado. Esto significa que la IA empieza a pasar de ser un asistente que responde a una persona a convertirse en un actor capaz de participar en determinados procesos de trabajo.

Para las empresas, el cambio es significativo. No necesariamente implica reemplazar equipos completos, pero sí puede modificar la forma en que se organizan y distribuyen las tareas.

El nuevo compañero de trabajo

La diferencia fundamental está en el nivel de autonomía. Un chatbot puede responder una pregunta cuando una persona se la formula. Un agente, en cambio, puede recibir una instrucción como objetivo y encargarse de una secuencia de acciones: buscar información, analizarla, utilizar diferentes sistemas y producir un resultado.

En Recursos Humanos, por ejemplo, un agente podría colaborar en la identificación de candidatos, analizar perfiles según determinados criterios, organizar entrevistas o generar reportes para los selectores.

¿Con el avance de los agentes las organizaciones necesitarán menos personas? No necesariamente, la incorporación de agentes puede reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas, pero también puede generar nuevas responsabilidades y aumentar la capacidad de los equipos existentes.

En ese sentido, el impacto más importante podría estar en la transformación de las tareas que componen cada puesto. Además, un mismo equipo podría hacer más trabajo, con una distribución diferente de responsabilidades.

Cambios en el liderazgo

La llegada de agentes de IA también modifica la tarea de los managers. Hasta ahora, buena parte de la gestión consistía en distribuir tareas entre los integrantes del equipo. En un entorno con agentes, los líderes tendrán que aprender a gestionar una combinación de colaboradores humanos y sistemas capaces de ejecutar determinadas actividades.

Esto plantea nuevas preguntas: ¿qué tareas delegar a un agente?, ¿cómo controlar sus resultados?, ¿quién responde cuando toma una decisión incorrecta?, ¿cómo se mide la productividad de un equipo que trabaja con IA?, ¿qué capacidades deben seguir desarrollando las personas?

A su vez, hay habilidades que redoblan su valor en este escenario. El pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas complejos, la comunicación, el liderazgo, la creatividad y el criterio son algunas de esas.

También crecerá la necesidad de comprender cómo funcionan estas tecnologías. Los colaboradores deberán saber cuándo utilizar la IA, cómo darle instrucciones, cómo evaluar sus resultados y cuáles son sus limitaciones.

La llegada de los agentes de IA puede representar una nueva etapa en la transformación del trabajo. La cuestión no será simplemente cuántos agentes incorporará una empresa, sino cómo rediseñará sus equipos alrededor de ellos.

Para Recursos Humanos, esto implica anticiparse. Será necesario identificar qué puestos pueden transformarse, qué nuevas capacidades necesitarán los colaboradores y qué programas de upskilling y reskilling permitirán acompañar ese proceso.

Las organizaciones que mejor aprovechen esta tecnología no serán necesariamente las que más automaticen, sino aquellas que sepan encontrar el equilibrio entre autonomía tecnológica y criterio humano.